
El 17 de septiembre, se llevó a cabo la reunión de trabajo convocada por la Vicepresidencia de la República de Guatemala, con representantes de la Cooperación Internacional para avanzar con la agenda de cooperación BI y Multilateral para el rescate del Lago de Atitlán, su cuenca y en especial para proteger la salud de los habitantes de la región.
Esta reunión fue presidida por Guillermo Castillo, Vicepresidente de la República y Pedro Toc Cobox, Director Ejecutivo de AMSCLAE, quienes durante su intervención fueron claros en indicar que “la protección del Lago de Atitlán y su cuenca es una prioridad de salud pública centrada en prevenir la contaminación ambiental que causa la desnutrición, y merma la capacidad productiva de los pobladores.
La sesión de trabajo se enfocó en las soluciones y estrategias de información proporcionadas y priorizadas por las Direcciones Municipales de Planificación (DMP) de cada uno de los 15 municipios que conforman la cuenca de Lago de Atitlán.
Dicha estrategia se enfoca en tres aspectos fundamentales:
- Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR),
- Sitios de disposición final de Residuos y Desechos Sólidos,
- Abastecimiento de agua potable. También incluye el componente de mejora en el uso del suelo con enfoque en reforestación de las microcuencas para la recarga hídrica, propiciando un uso racional, conservación de suelos, y minimizando el uso de agroquímicos en la agricultura.




También se presentó una primera fase priorizada para ejecutarse en el periodo 2021-2023, por un monto de Q.63 millones, para 10 proyectos. Los proyectos se implementarán bajo la modalidad exitosa "llave en mano" que implica que los cooperantes usan sus propias agencias de implantación de proyectos, teniendo así el control sobre los procesos de licitación pública, promoviendo la transparencia en la ejecución y agiliza los procesos de adquisición reduciendo la burocracia.
Estos proyectos son prioritarios para proteger la vida de la ciudadanía, la salud humana y del ecosistema lacustre que incidirán en la creación de empleo local a través de un componente que mitigará la migración de la población de la cuenca.








